sábado, 7 de octubre de 2017

Trump prepara agresión contra Cuba



http://media-es.almayadeen.net/store/archive/image/2015/7/3/97dc5864-d0cb-4d08-8a8b-5964d59ebf7f.jpg?preset=news-largest
Que la administración Trump continuara sus agresiones unilaterales contra Cuba, sobre la base de una conspiración alimentada por las élites de la extrema derecha en el poder, entre ellos la propia CIA, era de esperar. Ahora su agresión está dirigida contra el turismo, actividad que aporta uno de los más importantes sostenes de la economía de la Isla. La finalidad es desestimular la presencia de turistas, no solo norteamericanos, sembrando la insostenible amenaza para la seguridad de los mismos durante su estancia vacacional. Es por ello que el Departamento de Estado –en otra de sus malévolas medidas–publicó ayer unas "restricciones hoteleras", en el sitio web del Bureau of Diplomatic Security (OSAC), para sus ciudadanos que viajen a Cuba no se hospeden en hoteles como el Hotel Nacional y el Capri, ambos en La Habana.
Con  los mismos dudosos y manipulados argumentos sobre “ataque sónicos” contra ciudadanos norteamericanos, apoyándose en la cadena CBS para sembrar miedo y una histeria fabricada por los mismos, USA empleó la falaz mentira de que varios turistas habían sido “afectados” por estos incidentes. Llega incluso a sugerir que eviten venir a Cuba y, de hacerlo, consulten de inmediato a autoridades médicas y acudan pronto a la Sección Consular de la embajada de EEUU en La Habana. 
Paralelamente a eso, como señaló ayer Marcos Velázquez Cristo en su blog Post Cuba, esta operación refinada y en gran escala de la CIA y la derecha USA busca también no solo dar marcha atrás a las relaciones bilaterales entre ambas naciones y limitar a Cuba de ingresos en moneda dura por concepto de la actividad turística –esta vez no amenazándola con bombas como en la década de los 90´s– sino también, al mismo tiempo, sembrar descontento en aquellos que querían emigrar o realizar visitas a sus familiares, creando condiciones favorables para propiciar un nuevo repunte de salidas ilegales, lo que les daría el pretexto para montar un bloqueo naval contra Cuba y llegar, incluso, a promover una intervención alegando el dudoso argumento de la defensa a la Seguridad Nacional.
Otras acciones están puestas sobre el tapete en la Oficina Oval de la Casa Blanca, no descartan el uso de acciones terroristas y violentas. Cuba resistirá.

martes, 3 de octubre de 2017

Marco Rubio y Mike Pompeo pidieron luz verde a Trump para operación de bandera falsa contra Cuba.



http://static3.businessinsider.com/image/56d0a67f2e526558008b9f9b-1190-625/donald-trump-and-marco-rubio-exchange-shots-over-whos-the-sweatier-candidate.jpg
Tal como era de esperar dentro de las nuevas medidas anticubanas que va implementando la administración Trump, la misma ordenó hoy la salida de 15 funcionarios de la embajada cubana en Washington, so pretexto de dar respuesta a los supuestos "ataques" acústicos que han sufrido al menos 22 de los diplomáticos estadounidenses en Cuba. El Departamento de Estado ya ha seleccionado los nombres de estos quince diplomáticos cubanos, sin saberse a ciencia cierta los criterios empleados para tal selección.
Como advertí no hace mucho todo indica que ninguna agencia norteamericana de inteligencia ha podido aportar una prueba concreta de la responsabilidad de Cuba, o de alguien en específico, en este dudoso asunto, a todas luces aparentemente fabricado por la CIA como una operación de bandera falsa.
Lo interesante del caso es que en el diseño de esta operación han participado dos personajes abiertamente siniestros dentro de la derecha ultraconservadora norteamericana, el mafioso senador cubanoamericano Marco Rubio y el director general de la CIA, Michael Richard "Mike “Pompeo, íntimos amigos lejos del ojo público, quienes presentaron al presidente Trump el proyecto de operación secreta. Aunque ya se había manejado por sectores de la ultraderecha ponerlos en marcha durante la administración Obama –más interesado el mismo en desarrollar las relaciones diplomáticas entre las dos naciones–, dichos planes fueron congelados hasta que asumiera la presidencia Donald Trump.
A partir de la asunción de Trump la CIA tuvo luz verde para implementar esta operación, mientras de Marco Rubio –devenido en la práctica como asesor exclusivo de Trump para temas cubanos y latinoamericanos– se encargaría de caldear los ánimos anticubanos y de la manipulación mediática del asunto en cuestión. Quien no recuerda su amenaza efectuada hace unos días: "El Departamento de Estado debe llevar a cabo su propia investigación independiente del régimen de Raúl Castro y presentar un informe completo al Congreso". A la par, preparaba el terreno para la expulsión masiva de diplomáticos cubanos, al declarar: "A la luz de estos dañinos ataques contra el personal diplomático estadounidense en Cuba, es débil, inaceptable e indignante que el Departamento de Estado de los Estados Unidos permita a Raúl Castro mantener como él quiera a muchos de sus agentes en los Estados Unidos.”
Sin embargo, ocultaron inicialmente que muchos de los supuestos afectados por los “ataques” sónicos fueran parte de un enorme y variado grupo de oficiales de diversas agencias del entramado de la inteligencia USA, quienes fueron  preparados con anterioridad para cumplir misiones específicas sobre el terreno en Cuba, una de ellas estar dispuestos a ser victimizados mediáticamente en lugar de dedicarse al espionaje, misión para la que fueron enviados a La Habana. La operación así lo exigía.
Lo cierto del caso es que, a falta de pruebas concretas y públicas, la implicación de Mike Pompeo, ultraderechista hasta la médula como Marco Rubio y experto en asuntos de inteligencia, como jefe de la CIA, hace sentir en uno el tufillo de que todo este enredo es una burda patraña exacerbada mediáticamente por los grandes medios implicados en la guerra mediática anticubana, para buscar el enfriamiento de las relaciones de EE UU y Cuba.
Ya habíamos visto con anterioridad la manipulación del dueto Rubio-Pompeo hacia Trump con respecto al tema cubano en tres momentos anteriores, en los cuales bajo la tutela de Rubio, Pompeo colaboró abiertamente en la conspiración mediática anticubana: 1) El 12 de mayo de 2017 Rubio usó a Pompeo, al igual que al jefe del FBI, Andrew McCabe, en una sesión del  Comité de Inteligencia del Senado, para usar a ambos funcionarios con el fin de desacreditar al gobierno cubano con la falsa presunción de que el mismo pretende influir en un grupo de  empresarios y líderes norteamericanos para que los mismos presionen a la administración de Trump para  favorecer el acercamiento entre ambas naciones, incluida la eliminación del criminal bloqueo contra la Isla. 2) A instancias de Rubio, Pompeo abrió las puertas de la CIA el 19 de junio a un grupo de fracasados mercenarios de la bochornosa Brigada 2506, algunos de ellos ex agentes de la CIA como Félix Ismael Rodríguez, implicado en el asesinato de Ernesto Guevara en Bolivia en 1967. 3) Marco Rubio y Pompeo, dando cumplimiento a una promesa hecha a los miembros de la fracasada brigada mercenaria en su visita a la CIA dos meses antes, procuraron una visita de los mismos al presidente Trump, en la Casa Blanca, a principios de agosto de este año.
Este tipo de operación de bandera falsa organizada por la CIA y la extrema derecha USA poco tuvo de encubierta, al contar con el apoyo y la manipulación de los medios implicados en la histérica guerra ideológica contra Cuba. Lo falso, empero, son los supuestos daños ocurridos a agentes de la CIA sobre el terreno. Lo falso y manipulado también es recurrir a una inventada transgresión por parte de Cuba a la Convención de Viena sobre protección a diplomáticos para congelar el proceso de acercamiento iniciado por Obama y la parte cubana.
Como las operaciones de bandera falsa son operaciones encubiertas que se usan para atrapar espías, mediante el uso de un agente que posa como espía del otro lado, baste decir que fue AP quien desnudó la malintencionada presencia de espías gringos en Cuba. El tiro les salió por la culata en este sentido.
Cuba hasta el momento no ha hecho declaración alguna. El sabio espera y no se apresura cuando sabe que la verdad, tarde o temprano, saldrá a la luz.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Paso atrás de Trump es vitoreado por mafiosos, terroristas y mercenarios.



https://images.clarin.com/2017/09/29/S1FgPAjsW_930x525.jpg
Las aparentes y supuestas agresiones acústicas contra más de una veintena de funcionarios y algunos familiares de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana han provocado una reacción apresurada e irreflexiva por parte de la administración Trump al dar a conocer una serie de medidas que afectan directamente al proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, expuestas hoy en un comunicado del Departamento de Estado y en declaraciones “anónimas” de funcionarios de esa entidad.
Con independencia de que las autoridades de ambas naciones llevan investigando estos eventos, hasta el momento no han podido determinar quién es responsable o qué está causando estos ataques. El propio comunicado reconoce: “El Departamento no tiene respuestas definitivas sobre la causa o la fuente de los ataques y no puede recomendar un medio para mitigar la exposición.” A la par se reconoce en el mismo la preocupación cubana por seguir investigando estos ataques. Por ello, tal justificación para esa decisión es una ambigua medida por parte de USA so pretexto de que Cuba no garantice la seguridad de sus funcionarios diplomáticos.
Las medidas adoptadas se resumen a la reducción del personal diplomático a un mínimo de funcionarios considerados como “personal de emergencia”, una advertencia de viaje aconsejando a los ciudadanos de los Estados Unidos para evitar viajar a Cuba, suspensión de las operaciones rutinarias de visado de forma indefinida, así como limitar los viajes de sus funcionarios a Cuba solo a aquellos implicados en la investigación sobre los ataques contra el personal diplomático. Asimismo, Estados Unidos no enviará delegaciones oficiales a Cuba ni programará reuniones bilaterales en Cuba por el momento, aunque las mismas sí podrían realizarse en territorio norteamericano. Tales medidas causaron una reacción de rechazo por parte del Sindicato de Trabajadores del Servicio Exterior de Estados Unidos, quienes sustentan la postura de que los funcionarios “necesitan permanecer en el terreno de juego”.
Cuba respondió a través de la directora para EE.UU. de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, quien  aseveró que esa decisión va a perjudicar la relación, "en particular la cooperación sobre temas de interés mutuo y los intercambios de diversa naturaleza que tienen lugar". Agregó sin cortapisas: "El Gobierno cubano no tiene responsabilidad alguna con los hechos que se alegan y cumple seria y rigurosamente sus obligaciones con la Convención de Viena sobre protección de diplomáticos".
Según mi punto de vista esta decisión norteamericana responde a los compromisos establecidos por Trump con la ultraderecha norteamericana en el Congreso y a las presiones que recibe la misma de aquellos que le garantizaron su ascenso a la presidencia, sobre todo los sectores más radicales implicados en la guerra anticubana. Las reacciones de los mismos son elocuentes y demuestran que claman, incluso, por medidas más radicales como la expulsión masiva de diplomáticos cubanos acreditados en EE.UU., la ruptura de relaciones con Cuba y la implementación de acciones agresivas directas contra nuestra Patria.

jueves, 28 de septiembre de 2017

USA prepara en Miami show conspirativo contra Cuba y Venezuela



http://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2015/09/unnamed-1.jpg
Con la justificación fabricada de analizar las relaciones de la ciudad de Miami y el estado de La Florida con América Latina, esta ciudad floridana se convertirá el próximo 2 de octubre en sede de un encuentro que agrupará a los más encarnizados enemigos de las Revoluciones Cubana y Bolivariana. Desde el títere de turno a cargo de la OEA, Luis Almagro; el  gobernador de Florida, Rick Scott, de abierta postura anticubana; el grupo mafioso de extrema derecha integrado por el senador Marco Rubio y los congresistas Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Carlos Curbelo, entre otros; así como la dudosa presencia del jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, almirante Kurt Tidd y del comandante del Séptimo Distrito de la Guardia Costera de EE.UU., Peter Brown. Junto al Pentágono estará la mano solapada de la CIA.
Junto a los ya nombrados estarán contrarrevolucionarios habituales encargados de sostener la guerra mediática contra ambas naciones como el ex agente CIA Carlos Alberto Montaner; Carlos Vecchio, cofundador del partido opositor venezolano Voluntad Popular; el ex ministro boliviano Carlos Sánchez Berzaín; así como rufianes como Armando Valladares, quienes pretenden encargarse de asuntos relacionados con el tema de DDHH y “democracia” como espectáculo para atacar a Cuba y Venezuela, así como a otras naciones progresistas del continente.
Para tapar los sucios planes conspirativos estarán los nada inocentes figuras del representante para Comercio de EE.UU., Robert Lighthizer, y el ministro argentino de Producción, Francisco Cabrera. El show agrupará también a diversos empresarios y funcionarios norteamericanos y de otros gobiernos de derecha, quienes buscarán la forma de continuar estimulando la guerra económica contra los pueblos cubano y venezolano.
No cabe la menor de las dudas que este evento estará dirigido a conspirar contra nosotros y nuestros hermanos venezolanos, elaborar planes de contingencia para crear las condiciones para derrocar al gobierno de Maduro y agudizar la guerra económica e ideológica contra Cuba. Este absurdo show, abiertamente injerencista y apoyado por la administración Trump, fracasará. No cuentan con la real y legítima voluntad de nuestros dos pueblos soberanos.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La bomba atómica nazi y la complicidad criminal USA



http://www.whatdoesitmean.com/hbbh3.jpg
Un sitio especula sobre que el Servicio Federal de Inteligencia (BND) alemán se ha embarcado en un encubrimiento informativo luego de que el cazador de tesoros alemán Bernd Thälmann descubriera en Brandenberg un objeto metálico que contenía cierta cantidad de material radioactivo identificado como Uranio-235. El mismo sitio denuncia que Thälmann se encuentra detenido por posesión de material radioactivo.
Lo interesante del caso es que el hallazgo fue realizado cerca de donde estuviera ubicado, durante el Tercer Reich, un complejo químico nombrado Deutsche Gesellschaft für Schädlingsbekämpfung o, simplemente, Degesch, aparentemente dedicado al control de plagas aunque se sabe que era empleado para fabricar el pesticida Zyklon B, empleado para asesinar a millones de pueblos judíos durante el Holocausto o “solución final”. En 2011, el historiador alemán Rainer Karlsch detalló exhaustivamente en su libro de investigación titulado "Hitlers Bombe” donde involucró a Degesch, mediante varios testimonios, en el desarrollo nuclear del Führer. Este conglomerado se ha convertido hoy en una de las principales empresas químicas del mundo conocidas como Industrias Evonik.
La acción de la BND parece estar dirigida a esconder pruebas que confirmarían cómo USA, mediante la conocida operación Paperclip, logró  la fuga segura hacia Estados Unidos de más de 2,000 nazis involucrados en programas científicos y crímenes de guerra, a la par que protegió la evasión de la justicia de connotados criminales nazis a través de la llamada Red Ratiline y los ubicó en varios países sudamericanos. Todo esto dudosamente en nombre de la ciencia.

EEUU: crecimiento acelerado de enfermedades mentales en sus ciudadanos.



http://www.viveusa.mx/sites/default/files/styles/large/public/1_a_6.png?itok=GwXolPfJ
De acuerdo con un reciente estudio realizado por la revista Psychiatric Services se ha experimentado en USA un aumento sin precedentes de ciudadanos con trastornos y enfermedades psicológicas graves, mostrando a la vez la incapacidad institucional de hacer frente a este problema. El propio estudio, según reporta el sitio Vive Usa México, destaca que este estudio se basó en datos recogidos en el período 2006-2014, incluyendo una muestra de 35 mil hogares que agrupan a más de 200 mil personas, entre los 18 y 64 años de edad, pertenecientes a toda la diversidad ética y socioeconómica de esa nación.
Alarmante resulta el panorama de falta de apoyo gubernamental para detener este aumento que involucra a cerca del 3,4 % de los norteamericanos –8 millones 300 mil personas– afectados principalmente por depresión, estrés, irritabilidad y otras afecciones mentales diagnosticadas a partir del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM por sus siglas en inglés), publicado por la Asociación de Psiquiatras de América. De estos casos, el 1,1 % padece de esquizofrenia.
De no actuar de inmediato y dedicar fondos para frenar este grave escenario social –muchos de ellos destinados a la guerra y al armamentismo– EEUU se convertirá en un país de locos y las cifras de suicidios y violencia aumentarán aún más. Hasta el propio Trump reconoció haber padecido algún tipo de trastorno mental. ¿Se le habrá curado?

ShareThis